Mira a Jennifer Lawrence como una sensual espía en Operación: Red Sparrow









Luego de cambiar de chip por completo y arriesgarse con la controversial película ¡Madre!, la actriz Jennifer Lawrence decidió regresar a un terreno más conocido para ella.

Después de un año de altibajos personales y en el contexto más revolucionario de la actualidad de Hollywood en lo que respecta a la reivindicación de la mujer, esta vez la actriz se enfrenta a su miedos en un rol fílmico que combina acción con sensualidad.

La atractiva intérprete aceptó participar en el thriller Operación: Red Sparrow (2018), un filme de espionaje que se estrena este jueves en los cines ticos y que enfrentó junto a un aliado que conoce bien y que la hizo lucir sus mejores dotes en tres películas de Los Juegos del Hambre, Francis Lawrence.

Es posible que Francis, para Jennifer, sea un roble de seguridad al cual recostarse. Él llegó justo a tiempo, cuando la actriz más lo necesitaba.

“'Se van a cansar de mí', pensé, y ese fue el momento en el que llegó toda mi inseguridad”, confesó Lawrence a Oprah Winfrey en una entrevista publicada por The Hollywood Reporter.



Este miedo al fracaso por el que transitó el año pasado, puede estar relacionado a la consciencia de un presente exitoso –tiene un premio Óscar y cuatro nominaciones valiosas antes de los 27 años– y una carrera que avanza.

“Me di cuenta que cada vez tengo más para perder y más gente para decepcionar”, dice respecto a los logros obtenidos. Aún dudando sobre sus capacidades, Lawrence volvió al plató asumiendo un papel que, según la crítica internacional, le va muy bien a su estilo.

En Operación: Red Sparrow, Lawrence se mete en la piel de Dominika Egorova, una bailarina rusa que es reclutada contra su voluntad para convertirse en Sparrow, una mujer seductora entrenada por el servicio de seguridad ruso.

"Dominika aprende a utilizar su cuerpo como arma, pero lucha por mantener su sentido de identidad durante el deshumanizante entrenamiento a la que es sometida. Al encontrar su poder en un sistema injusto, Dominika emerge como una de las herramientas más eficaces del programa", detalla el argumento de la película.

Ya en acción, Dominika tiene como primer objetivo Nate Nash (Joel Edgerton), un agente de la CIA que, por su lado, está encargado de infiltrarse en los altos mandos de la inteligencia rusa.

Conforme avanza la película los dos espías se encuentran frente a frente en la operación, experimentando algo que supera sus deberes como agentes internacionales. ¿Amor? Sí, algo así.



La seducción, estrategia letal para sacar información de sus enemigos, termina siendo un arma de doble filo.

"Los dos agentes jóvenes caen en un espiral de atracción y decepción, que amenaza sus carreras, lealtades y la seguridad de ambos países", detalla el argumento.

Bien recibida hasta ahora
Operación: Red Sparrow está basada en la novela homónima de Jason Matthews, un ex agente de la CIA que tras su retiro se convirtió en escritor.

Tras leer el libro y quedar fascinado, Francis Lawrence se citó con Matthews para concretar el montaje del filme y finalmente obtener una venia que se materializa hoy en el cine, con críticas notables de por medio.

Jennifer Lawrence, como era de esperarse, es para los expertos la pieza más preciada de la entretenida producción.

“Elegantemente tensa y absorbente. Jennifer Lawrence, en esta película, te muestra en qué consiste verdaderamente ser una estrella de la pantalla", escribió sobre el filme Owen Gleiberman, de Variety.

Para Indiewire, por su parte, Jennifer Lawrence es una pieza sensual clave en "un thriller sólido (...) que no desentonaría en la serie The Americans".

Además de Lawrence y Edgerton, en la cinta figuran reconocidos artistas como Jeremy Irons, Matthias Schoenaerts y Mary-Louise Parker.

Desde este jueves, Operación: Red Sparrow esta disponible en todos los cines del país. Solo puede ser vista por mayores de 18 años.

nacion.com




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