Niall Horan sabe que la ropa no es su fuerte, aunque ahora sea modelo



Gracias a su participación en el grupo One Direction, el mundo entero ha podido presenciar cómo Niall Horan -y el resto de sus compañeros, para ser justos- pasaban de ser unos adolescentes desgarbados y con unos estilismos cuestionables a unos veinteañeros sofisticados, un proceso que en el caso del irlandés ha implicado recuperar su cabellera morena original.

Al cantante y ahora solista no se le escapa que en el pasado ha cometido más de un crimen fashionista -cuesta olvidarse de su antiguo tinte rubio pollito-, por lo que le resulta aún más divertido que la prestigiosa agencia de modelos Wilhelmina Models le haya ofrecido un contrato de representación.

"Hace un tiempo era probablemente el hombre peor vestido del mundo. Evidentemente hay cosas que ciertas personas pueden llevar con dignidad y que otras no. Y resulta que yo pertenezco a ese último grupo que no puede. Pero en aquella época tenía 16 años, o 17, y te lo perdonas", explica en una entrevista a la revista Esquire, en la que insiste en que con el paso del tiempo ha aprendido a seleccionar con mejor criterio su ropa.

"Es evidente que ahora me preocupa más el aspecto relacionado con la moda de todo esto. Forma parte de nuestra cultura y de lo que hago como trabajo. Me gusta la moda en general, pero no diría nunca que soy un modelo. Considero que me falta mucho para serlo, pero parecer ser que en Wilhelmina tienen una opinión diferente. Va a ser muy divertido ver qué sucede. Ahora que se me ha presentado esta oportunidad estoy muy emocionado, la verdad", reconoce.

En el pasado, Niall tuvo que lidiar con las críticas y el acoso de los 'haters' que le comparaban con los otros miembros de la boyband y se burlaban de su aspecto. Pese a que en su momento esos comentarios conseguían minar su seguridad en sí mismo, según avanzaba su carrera se dio cuenta de que debía desarrollar una piel más gruesa si quería sobrevivir en la industria.

"Al principio solía ser normal que leyera esas cosas y me preguntara si eso era realmente lo que todos pensaban de mí. Pero al final resulta que nunca puedes acertar o agradar a todos, así que he pasado ese punto en el que me importaba lo que dijeran. Aparentemente todas esas personas que te escriben piensan que son perfectas y que por tanto tienen derecho a decirte lo que quieran. Así que, por mí, pueden irse a la m***da", asegura sin darle demasiada importancia.

Fuente: es-us.vida-estilo.yahoo.com

Con tecnología de Blogger.